1. Algunos papeles higiénicos se sienten más espesos al tacto y este tipo de papel tiene una calidad inferior. Porque, bajo el mismo gramaje, caben menos hojas de papel grueso. Por ejemplo, el papel de grado D tiene aproximadamente 270 o más hojas por cada 500 gramos, mientras que el papel de grado E tiene solo 250 hojas o menos. Por eso, para el mismo peso, es recomendable elegir un paquete de papel higiénico más fino.
2. Debido a que el papel higiénico se vende por peso, algunos fabricantes pueden agregar más rellenos durante el proceso de producción. El papel así producido es grueso y duro, lo que supone ciertos riesgos para la salud humana. Por eso, a la hora de comprar, conviene elegir papel higiénico con una textura más suave.
3. Todo el proceso de producción de papel higiénico se realiza a altas temperaturas. Si el embalaje no se realiza a tiempo, está incompleto o se almacena incorrectamente, puede provocar humedad y contaminación en el papel. Por eso, a la hora de seleccionar, es necesario elegir productos que estén bien envasados y que tengan una fecha de producción más cercana.
4. Preste atención al estándar industrial (QB2500-2000) del Ministerio de Industria Ligera para papel higiénico arrugado, que divide el papel higiénico arrugado en dos tipos: papel en rollo pequeño y papel cortado con cuchilla. Los indicadores técnicos se dividen en cinco niveles: A, B, C, D y E. El papel higiénico cortado con cuchillo pertenece a dos niveles: D y E. Al comprar, preste atención al texto del paquete. Si en él se indica el estándar de ejecución: GB2500-2000 D-1, indica que el papel higiénico pertenece al nivel D y es de buena calidad.




